jueves, 16 de abril de 2015
martes, 14 de abril de 2015
Los 8 mitos que giran alrededor de la ropa vintage:
MITO 1: Toda la ropa usada es vintage.
Mucha gente cree que toda la ropa usada es vintage. ¡Error! No porque vayas a los bazares de la iglesia o te metas al Salvation Army a comprar ropa,
quiere decir que lo que consigues es vintage. Para que sea considerado vintage debe tener de 20 a 100 años, ya que todas las prendas que rebasan el siglo son consideradas antigüedades.
MITO 2: Todo lo vintage está usado.
No necesariamente, hay muchas prendas que puedes conseguir en boutiques o en bazares que vienen hasta con la etiqueta y que nunca han sido usadas, pero que se consideran vintage porque tienen más de 20 años.
MITO 3: Usar ropa vintage te hace verte de otra época
Si esto ocurre, no lo estás haciendo bien. El concepto de lo vintage es que se adapte a tu guardarropa moderno. Los estilistas más renombrados son los que saben cómo hacer que sus clientas luzcan espectaculares combinando vintage con moderno, así como prendas caras con otras más económicas.
Ve: Tendencias vintage2012
MITO 4: Compro vintage para ahorrarme dinero.
No necesariamente. Hay boutiques vintage que manejan precios igual o más caros que tiendas normales. Esto se debe a
que el conseguir piezas únicas conlleva un gran trabajo de selección, prácticamente curatorial, para elegir lo que se va a poner a la venta en una boutique. También existen piezas, sobre todo las que llevan firma de diseñador, que son sumamente deseadas por lo que la demanda supera la oferta que hay de éstas en el mercado, y hacen que sus precios se eleven muy por lo alto.
MITO 5: Tengo ropa de mi abuelita, la voy a vender en una tienda vintage.
Sí, aunque la ropa de tu abuelita tenga más de 20 años, y técnicamente califique como vintage, no necesariamente son cosas que tengan valor para que un dueño de una boutique vintage decida ponerla a la venta. Mucho tiene que ver la condición en la que esté y si es una pieza realmente rara. Existen tiendas de consignación para poner a la venta artículos de segunda, que para nada son vintage, que puedan estar interesadas en vender estos artículos.
Lee:Cómo poner en consignación un artículo vintage
MITO 6: Ni me paro en una boutique vintage, no se me vayan a pegar las chinches.
Si es una tienda vintage seria lo más seguro es que toda la mercancía que ofrecen ya haya pasado por la tintorería, lo cual prácticamente elimina la posibilidad de que encuentres bichos en la ropa. Claro, si te vas a un bazar de beneficencia en donde se aceptan todas las donaciones, debes tomar precauciones antes de llevarte algo a casa, como poner la prenda en una bolsa de plástico sellada y llevarla inmediatamente a la tintorería.
Lee: Lo que debes de revisar antes de comprar una prenda vintage
MITO 7: En cuanto use está prenda se va a deshacer.
Sí, hay telas y materiales que no resisten el paso del tiempo, pero normalmente la calidad con la que se confeccionaban en el pasado las prendas era mucho mejor y pensada, precisamente, para que durara más. Hoy en día muchas prendas que se encuentran a bajos precios son prácticamente desechables.
MITO 8: No voy a encontrar mi talla.
Sí, el encontrar una pieza que te siente bien a ti va a significar un reto mucho mayor que si vas de compras a una tienda departamental, sin embargo es como todo, tienes que probarte y ver qué te queda bien a ti y qué no. Cuando compras por Internet, la mayoría de las tiendas te da especificaciones precisas sobre la talla y las medidas de la prenda para que al llegar tu compra a casa te lleves las menos sorpresas posibles.
Etimología, uso y pronunciación (vintage)
Vintage es una palabra compuesta que proviene del francés Vingt(veinte) y age(años), palabra que se utiliza para referirse a objetos, accesorios y prendas provenientes de la década de 1920, sin embargo, en la actualidad dicha palabra ha sido mal usada, ya que la utilizan para referirse a todos los objetos o modas "retro".
La utilización de esta palabra por las distintas bodegas para referirse a los vinos producto de sus mejores cosechas ha hecho que su significado haya derivado a todo producto antiguo de calidad. También se utiliza para denominar aquello que por su historia, significado, influencia o singularidad se ha convertido en objeto de culto e icono para coleccionistas, y especialmente para referirse a la moda y el diseño posteriores a los años 1900.
La palabra vintage se utiliza para referirse a aquellas prendas o accesorios que han sobrevivido al menos veinte años después de su creación convirtiéndose en un clásico preciado. Sin embargo, en el mundo de la moda, se viene utilizando vulgarmente para catalogar también artículos nuevos inspirados en los clásicos, que en realidad son de estilo "retro". Esta confusión no se da por ejemplo en el mundo del automóvil, dónde unMini Cooper de 1965 es vintage o clásico, mientras que el modelo de Mini fabricado actualmente, inspirado en el anterior, es simplemente retro.
La palabra inglesa se pronuncia internacionalmente que transliterado al castellano sería víntich. En Francia tiende a utilizarse la pronunciación afrancesada que se transcribiría como vantásh. En España se ha popularizado una pronunciación sui géneris:bintash.
Vintage en la actualidad:
El auge de la estética vintage se ha visto acrecentado por iconos de la moda como Dita Von Teese que viste casi exclusivamente con prendas de segunda mano, además de peinarse y maquillarse según la época correspondiente.
Tal es el valor actual de lo vintage, que las casas de moda están recurriendo a esa estética en sus nuevas colecciones.
El vintage es una manifestación de la cultura posmoderna. Es producto de la pérdida de fe en el progreso y el desencanto del motor de la innovación propia de la modernidad. Así, en vez de mirar al futuro, se recurre con nostalgia a elementos de eras pasadas, pero carentes de significado original. De esta manera, la moda se sirve del pasado por motivos meramente estéticos, donde se mezclan elementos de distintas épocas y lugares, descontextualizados de su función y razón original.
Algunos elementos que vale la pena considerar a la hora de identificar una prenda vintage se basan en la fecha de ciertos descubrimientos o prácticas comerciales. Por ejemplo, las etiquetas con instrucciones de lavado y secado o los cierres de plástico sólo aparecieron en los años 1960. También se tiene el caso del nailon, que se descubrió en 1935, pero no llegó a Europa sino una década más tarde.
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